Sección: Crítica de arte, Cultura pop, Estética, Posmodernidad




Arte aeropostal: Eugenio Ditborn y Paulo Bruscky

[ Fabiane Pianowski | Publicado el 7 Mar 2009 | ]


Resumen:

Las formas del arte contemporáneo que reflexionan sobre lo político en un nivel social fragmentado o «molecular», se pueden entender a través del concepto de «micropolítica» desarrollado por Giles Deleuze y Felix Guattari (1997) y por Paul Ardenne (2002). En el presente ensayo, el arte postal se comprende como una práctica artística contemporánea y, por lo tanto, se analiza bajo la óptica «micropolítica».

Inicialmente, se presenta un histórico de esta manifestación artística en el contexto global y, específicamente, en el latinoamericano. Después, se explica el arte postal y su funcionamiento a través de los conceptos de «eternal network» de Robert Filliou (1963), «micropolítica» y «rizoma» de Deleuze y Guattari (1997) y «no-lugar» de Marc Augé (1994). Finalmente, se relacionan dos artistas contemporáneos, Eugenio Dittborn y Paulo Bruscky, que en su actual producción tienen una contundente relación con esta manifestación artística.







Conceptuando el Arte Postal: red sin inicio, ni fin

El concepto de Eternal Network, creado en 1963 por el artista Fluxus, Robert Filliou (1926-1987), fue y sigue siendo el inspirador de la continuidad de la red de arte postal. “Se define como un modelo utópico de la comunicación en expansión continua, utilizando todas las formas y medios expresivos” (PADÍN, 1995) para la producción estética, en la cual el medio postal es el más utilizado para los intercambios, siendo, según Vittore Baroni (1999), “sinónimo para los circuitos postales creativos”. En esta red cualquiera puede, con la mayor libertad, entrar o salir a cualquier momento, siendo este flujo continuo su movimiento vital. Las listas de direcciones de los participantes son la alimentación de la red y actúan en su expansión, pues a través de ellas se amplían las posibilidades de contacto entre individuos que tienen los mismos intereses y no se conocen. La red no está formada por un único circuito y sí por innumerables circuitos que se entrecruzan y se relacionan.

A partir de este concepto, los artistas postales de la década de los 80 iniciarán la utilización del término Network para la definición de sus actividades. Según Padín (op.cit.), el arte postal se caracteriza como una formación artística que acentúa la comunicación y enfatiza el arte en cuanto producto de la comunicación, fruto do trabajo (work) y de la trama de relaciones entre los comunicadores unidos en la red (net). Es el circuito que les permite la conexión, como en una red de ordenadores, sin una central única, y en el cual cada networker (artista de la red) actúa como un punto de reciclaje y creación estética. El concepto de rizoma propuesto por Deleuze y Guattari (1997), del mismo modo que el concepto de network defendido por Filliou (op. cit.) y Padín (op.cit.), sirve para entender el funcionamiento de la red de arte postal. Para los citados autores “[...] el rizoma conecta cualquier punto con otro punto cualquiera [...]. No está hecho de unidades, sino de dimensiones, o más bien de direcciones cambiantes. No tiene ni principio ni fin, siempre tiene un medio por el que crece y se desborda [...]“(op.cit, p.25). Además, los autores plantean que el rizoma tiene algunas características generales:

1º. y 2º. principios de conexión y de heterogeneidad: cualquier punto del rizoma puede ser conectado con cualquier otro, y debe serlo (p.13);

3º. principio de multiplicidad: en un rizoma no hay puntos o posiciones como ocurre en una estructura, un árbol, una raíz. En un rizoma sólo hay líneas. (p.14);

4º. principio de ruptura significante: un rizoma puede ser roto, interrumpido en cualquier parte, pero siempre recomienza según esta o aquella línea, y según otras (p.15);

5º. y 6º. Principio de cartografía y calcomanía: un rizoma no responde a ningún modelo estructural o generativo [...] tiene múltiplas entradas.

El arte postal también puede tener su funcionamiento pensado de manera respectiva a los principios planteados por los autores: 1º. y 2º. Cualquiera puede entrar en el circuito de arte postal y comunicarse con otro cualquiera, de forma que se caracterizaran como pontos en una red, y es a través de la conexión de esos puntos que la red funciona; 3º. No hay una central o núcleo, sino innumerables puntos de contacto que posibilitan el crecimiento infinito da la red, desterritorializando el poder; 4º. Cuando algún punto de la red se interrumpe por el abandono del participante, interdicción de la obra o cualquier otro motivo, la red continua su flujo en otras direcciones, además, como afirma Nunes (op.cit., p. 92), “múltiples, varias y simultáneas ideas circulan en las ramificaciones a partir de fragmentos, acrecimos, sustracciones, alteraciones que se forman y que configuran un lugar transitorio y un mensaje sin un autor y sin un destinatario - no existe uno y otro, y sí multiplicidad”; 5º. y 6º. La red de arte postal está abierta a innumerables canales y su actuación es totalmente adaptable a los más distintos deseos de sus participantes.

El arte postal es, por lo tanto, un universo donde todo es permitido. Atrae, justamente, por permitir el libre tránsito de cualquer ciudadano del mundo, porqué posibilita un mundo sin fronteras a través de la comunicación de personas culturalmente diferentes, pero muy próximas en las ideas. Lo que importa aquí no es la fama, no es el arte en cuanto producto lucrativo, más bien lo que es más importante en la expresión artística, es decir, comunicar, aproximar un ser humano a otro. De modo que el arte postal también se encaja perfectamente en las tendéncias artísticas de la era de la globalización, que asumen un espacio sin fronteras y donde prevalecen las redes de comunicación.

Con sus bases fundadas en la Eternal network de Filliou, la red de arte postal puede ser considerada una comunidad ideal de artistas libres del individualismo y de la competitividad, que inciden directamente en la vida, en lo cotidiano, abriendo una nueva era en la que el flujo de trabajos va del diálogo y del intercâmbio hacía la colaboración y al trabajo en equipo permitiendo que se realicen trabajos conjuntos, esto es lo que ilumina e instiga los artistas postales a continuar y a los nuevos a unirse a la idea.

El arte postal rompe fronteras y culturas y se convierte en un vehículo social, pues abre: [...] la posibilidad para cada uno de los networkers en tener una red personalizada para desarrollar concretamente sus intereses y proyectos personales, para encaminar un diálogo sobre una base igualitaria con otros artistas distantes que viven en diferentes realidades socioculturales. (Vittore Baroni, 1994)

El hecho del tránsito de la información que configura la red la caracteriza como una “estructura ausente”, como define Trivinho (1998, p.17) “cuya presencia solamente puede ser presupuesta y constatada por sus efectos”. De ese modo, la red también puede ser entendida como un “no-lugar” definido por Marc Augé (1994), o sea, un lugar de paso, de transición, de no-estar. Pero, de acuerdo con Nunes (2004, p.99), el arte postal no crea la “tensión solitária” que Augé defiende, al contrário “pretende llegar a través de esos nolugares, las personas que no esperaban encontrarse con el arte en sus trayectos rutinarios”. De esta manera, el arte postal entra en lo cotidiano, pasa a formar parte de la vida misma de los que están implicados en la misma. La ausencia de un lugar propio y la inexistencia de un centro de poder también posibilita entender el arte postal a través del concepto de táctica postulado por Michel de Certau (2000, p.43), y del mismo modo se puede decir que el arte postal:

Aprovecha las «ocasiones» y depende de ellas, sin base donde acumular los beneficios, aumentar lo propio y prever las salidas. No guarda lo que gana. Este lugar le permite, sin duda, la movilidad, pero con una docilidad respecto a los azares del tiempo, para coger al vuelo las posibilidades que ofrece el momento. Necesita utilizar, vigilante, los fallos que las conyunturas particulares abren en la vigiliancia del poder propietario. Caza furtivamente. Crea sopresas. Le resulta posible estar allí donde no se le espera. Es astuta.

A través del arte postal, por lo tanto, los artistas entran en las casas de los unos y de los otros, se interrelacionan e intercambian ideas, obras, deseos, en fin, se comunican infiltrándose en las fisuras del sistema, trazando una cartografia propia, evitando el gran circuito del arte y al mismo tiempo aprovechando la ocasión para crear su propia lenguaje. En ella hay un franco diálogo entre productor y consumidor, siendo los mismos artistas postales quienes consumen el arte postal. Es un proceso cíclico, no cerrado en si mismo, en la medida en que se comunica con otras manifestaciones, no sólo artísticas sino también sociales, y que permite en cualquier momento la entrada/salida de los eslabones de esta corriente. Según Jorge Solis Arenazas (1994), el arte postal exalta el valor de una comunicación plural y multilateral, uniendo compromiso crítico y creación dinámica. Como reitera Gianne Broi (2000):

El arte postal es, en sí mismo, “otro” tipo de sociedad comparado como el mayor del marco social, es “otro” sistema comparado como el mayor del sistema artístico que la vanguardia no fue capaz de imitar; es un factor de perturbación, un foco de resistencia no controlado. Desde que el arte postal existe, tenemos un concreto punto de vista de referencia, real y no utópico, contra toda tendencia de globalización en el campo de la creatividad artística.

De este modo, la red de arte postal actúa como una línea de fuga, desterritorializada, fragmentada y molecular1, resistindo las estrategias del gran sistema de las artes2, sus galerías y sus museos, asumiendo una esencia «micropolítica», término que según Paul Ardenne quiere (2002, p.67) Assenyalar tant els procediments plàstics com les perspectives estètiques que es mostren més preocupats per allò vernacle que per la llengua universal, més indecisos que apassionats per la certesa, més deliberatius que enunciatius (ja es triga fer promeses), més mesurats que emfàtics. Es micropolítica también porque trabaja con identidades locales y plurales en la realización de sus proyectos, está hecha de pequeñas historias que parten desde dentro de un sobre y cuando entran en la casa de cada uno recupera lo íntimo del ser humano y al mismo tiempo se conocen los nombres de los participantes, en verdad son todos anónimos.

Asimismo no deja de ser política, porque, como afirma Deleuze y Guattari (op.cit., p.218), “tot és política”, este tipo de artista “s´obsessiona amb els fragments de la realitat política del seu país o del seu barri” (ARDENNE, 2002, p. 69) y, en este sentido, tiene la red de arte postal como un lugar libre y posible para ejercer su resitencia e interferencia como táctica para la inclusión de la política en el arte. De acuerdo com Hal Foster (2001), es apenas como práctica de resistencia y de interferencia que lo político en el arte occidental puede ser apreendido en nuestros días. Así, la red también se configura como un espacio para la “información, la protesta y la denuncia” (BRUSCKY, 1976-81), especialmente en momentos de fuerte represión como en las dictaduras o en circunstancias bélicas, oponiéndose ironicamente, en la mayoría de las ocasiones, a los grandes discursos ideológicos.

El arte postal, a pesar de parecer en una primera visión algo del pasado y vinculado a la modernidad, se presenta, por lo tanto, como algo mucho contemporáneo y que por eso puede ser asumido como una tendencia artística postmoderna, tanto es así que los artistas contemporáneos del circuito oficial del arte se apropian de su estructura para producir sus trabajos. Esto se puede comprobar cuando se analiza, por ejemplo, la última Bienal organizada en São Paulo (XXVI Bienal de São Paulo, sep. hasta dec./2004), en la cual los trabajos expuestos por los artistas Paulo Bruscky y Eugenio Dittborn tienen íntima relación con el arte postal.

“1 Sobre lo molecular opuesto a lo molar, la definición viene de Deleuze y Guattari (op.cit., p. 218): “Toda sociedad, pero también todo individuo, están, pues, atravesados por las dos segmentar edades a la vez: una molar y otra molecular. Si se distinguen es porque no tienen los mismos términos, ni las mismas relaciones, ni la misma naturaleza, ni el mismo tipo de multiplicidad. Y si son inseparables es porque coexisten, pasan la una a la otra, según figuras diferentes como entre los primitivos o entre nosotros - pero siempre en preposición la una con la otra -. En resumen, todo es política pero toda política es a la vez macropolítica y micropolítica.”

2 Sistema de las artes que aquí se entiende principalmente a través de las relaciones comerciales que lo sustentan.







Autor: Fabiane Pianowski. Doctoranda en Historia, Teoría y Crítica del Arte en la Universidad de Barcelona. Possui graduação em Oceanologia pela Fundação Universidade Federal do Rio Grande (1998), graduação em Artes Visuais Licenciatura pela Fundação Universidade Federal do Rio Grande (2003) e mestrado em Educação Ambiental pela Fundação Universidade Federal do Rio Grande (2004) e atualmente é doutoranda em História, Teoria e Crítica da arte na Universidade de Barcelona. Tem experiência na área de Artes, com ênfase em Artes Visuais, atuando principalmente nos seguintes temas: arte, história da arte, arte-educação, educação ambiental e produção cultural.


Para citar éste artículo, le recomendamos el siguiente formato:


Pianowski, Fabiane (2009). Arte aeropostal: Eugenio Ditborn y Paulo Bruscky. Societarts. Revista de artes, ciencias sociales y humanidades. Recuperado el día de mes de año, en:
http://societarts.com/critica-arte/arte-aeropostal-eugenio-ditborn-y-paulo-bruscky/

Comentarios (4)

luis iurcovich

July 24th, 2009 @ 1:24 pm


soy luis iurcovich, hice arte durante la represion militar en tiempos oscuros como la noche. Abandone, como muchos de los sobrevivientes. Vivo en Roma desde hace 25 years. Que hermoso es ver que alguien todavia recuerda momentos del arte verdadero, realizado en los ‘70.
Gracias
Luis Iurcovich

Victor Hernando

November 3rd, 2009 @ 4:29 pm


Hola Luis Iurcovich, es asombroso como me encuentro con tu nombre y el recuerdo de aquellos años en que vos hacías arte postal y yo mimo corporal. Yo sigo en buenos aires… espero que roma te esté tratando bien.. Victor Hernando

Fabiane Pianowski

November 19th, 2009 @ 2:53 pm


Hola Luis, me reconforta tu comentario y me da ganas para seguir investigando.
He buscado tu email pero no lo encontré, me gustaria hablar contigo más a respecto del arte de los 70.
Un abrazo
FAbiane

PANCRACIA

September 2nd, 2010 @ 1:16 pm


CHIN NO ENCONTRE LO K BUSCABA PERO NIMO DE PENDEJOS

Compártanos su opinión:

Nombre *

E-mail *

Website o blog