Archivo de la sección: Filosofía
La metáfora viral, sus mutaciones antropológicas y sus contaminaciones mediáticas
1.- De la literatura conspirativa a la espectralidad de la heroína (1)
“Emitir no puede ser nunca mas que un medio para emitir más, como la Droga. Trate usted de utilizar la droga como medio para otra cosa (…) Al emisor no le gusta la charla. El emisor no es un ser humano (…) Es el Virus Humano.”
W. Burroughs
Burroughs (2) propaga su metáfora paranoica del virus a partir de Naked Lunch –El Almuerzo desnudo (3)–, obra casi inmediatamente posterior a Junky (4) que, desde la misma espectralidad de la heroína, emula con talento la escritura experimental de su época. La manía viral de Burroughs se muestra en cada una de sus obras, pero donde alcanza ribetes delirantes es en su Ensayo de ficción La revolución electrónica (5) , donde el autor postula que el lenguaje humano es un sistema viral invasivo. Según Burroughs, una infección viral atacó a los homínidos del pre-paleolítico catalizando mutaciones deformantes de las neuronas, del aparato sonoro y de la estructura máxilofacial.
NOTICIAS DE LO INSÚBDITO: De la inexactitud de lo poético
Difícil dudar que algún día se admitirá —con las mínimas reservas del caso— que la filosofía sólo es poesía tímida. Al menos, cuando aquella es realmente filosofía. A saber: cuando se contenta con ser escritura, pero con ser escritura fina. No la escritura pura, santo grial de las ciencias y los monogramas, sino la escritura fina, es decir, aquella en la que se mezclan con sabia libertad ritmos, sonidos, silencios, imágenes, sombras, conceptos, encuentros, extravíos, rodeos, hartazgos y terrores. Terrores, desde luego, ante el escribir en sí mismo. Una pluralidad modulada. Mítica, aunque un tanto arrepentida. Al cabo de muy denta-dos desfiladeros, la cultura del inicio de siglo —aunque comencemos por mera comodidad por las antiguas vanguardias— se da de bruces con la buena nueva: blindados en alta tecnología, no hay para los seres humanos más ciencia exacta que la poesía.
Arte Conceptual y Post-conceptual
Resumen:
En este artículo se intenta establecer un diálogo entre teoría y praxis, entre saber y hacer en el ámbito de la actividad artística. Se busca establecer y clarificar los términos para el necesario debate en torno a la cuestión del estatuto ontológico del arte, es decir, determinar si el arte consiste en un saber o más bien –de modo fundamental– en un hacer, esto es, en un oficio o una técnica productiva. ¿Qué objetos, prácticas y fenómenos pueden alcanzar la categoría de ‘arte’ y en razón de qué reciben tal denominación? ¿Puede una idea ser una obra de arte, aun cuando no llegue a su concreción? Cuestiones de este tipo son las que el presente escrito intenta dilucidar.
Palabras Clave:
Arte, conceptual, idea, instalción, objeto, acción, museo, estética, abstracto.
Abstract:
This article tries to establish a dialogue between theory and practice, between knowing and doing in the field of artistic activity. It seeks to establish and clarify the terms for the necessary debate on the question of the ontological status of art, ie, whether the art is to know one or more well-to-in a fundamental way to do this is in a trade or technical production. What objects, practices and events can reach the category of ‘art’ and why they get such a name? Can an idea be a work of art, even if does not reach its conclusion? Questions such as these that this paper tries to elucidate.
Keywords:
Art, conceptual, idea, installation, object, action, museum, aesthetic, abstract.
EL MODELO FRANKENSTEIN (de la diferencia a la cultura post) Libro de Rosa María Rodríguez Magda – Tecnos.
EL MODELO FRANKENSTEIN (de la diferencia a la cultura post)
Premio “Juan Gil Albert” de Ensayo.1996
Rosa María Rodríguez Magda
(Madrid, Tecnos, 1997).
Índice, Introducción y Primer capítulo.
ÍNDICE
.Introducción
.Capítulo 1. Transmodernidad, neotribalismo y postpolítica
.Capítulo 2. Jacobinos y mestizos en el rapto de Europa
.Capítulo 3. Filosofías de la diferencia
.Capítulo 4. Femenino transmoderno
.Capítulo 5. La teorización del género en España: Ilustración,
Diferencia y transmodernidad
Capítulo 6. El monstruo y yo
I. La intimidad
II.La infancia de Medusa
III.Del modelo transexual al paradigma de lo monstruoso
.Capítulo 7. De Frankenstein a la estética de la diferencia
.Capítulo 8. El bucle y los mundos duales. Una metafísica
del trayecto
PETER HANDKE Y WIM WENDERS; El lento regreso del sujeto escindido
La obra de Peter Handke (1942) caracterizada por sus descripciones de personajes desarraigados, existencialmente disponibles –que en situaciones de tránsito deambulan entre carreteras, gasolineras, bares, cines y casas abandonadas– comparte preocupaciones y obsesiones temáticas con Wim Wenders, director de culto, creador de los Road Movies. El sujeto de las novelas de Handke es un ser amenazado por la angustia de la libertad, tal como la que corroe el alma del personaje de “El miedo del portero ante el penalty”, novela que constituye la primera colaboración con Wim Wenders –su compañero de ruta–. A lo largo de 167 páginas, Handke nos trasmite las vivencias de Bloch, un ex portero de fútbol, donde se suceden viajes, estancias en pensiones, asesinatos, recuerdos de su vida de futbolista, peleas, juegos de seducción y muertes absurdas. Ante ellas, la actitud del protagonista es de distanciamiento y falta de emoción.
Procesos de abducción en la creación artística y su evaluación cualitativa en la enseñanza de artes plásticas
El presente artículo se propone presentar los elementos de la creación artística según el modelo de apropiación y creación de sistemas sígnicos propuesto por el semiota estadounidense Charles Sanders Peirce. Se revisa el papel del imaginario creador en relación con los procesos por los cuales se evocar el trabajo artístico a partir de estímulos externos pero también imaginales. Se mencionan algunas pautas de análisis por las que se puede empezar la implementación del modelo peirceano como reconocimiento del paradigma sígnico subyacente a los estudios sobre la actualidad sociocultural y estética. Se presenta una propuesta de aplicación a un caso real enfocado a la necesidad de aislar estos componentes de un ejemplo de aplicación del imaginario individual a la producción de arte.
ALFRED JARRY; Patafísica, Virtualidad y Heterodoxia[1]
Escrito con ocasión del simposio sobre Pataphysica celebrado en la Facultad de Bellas Artes de Madrid en octubre de 2005 (29 de haha de 8479). Simposio que recogió la participación de la Sociedad de Neopataphysica de Madrid, eme=M, arte ácaro (Mad/Gi/Bs. aires), el Otro Ilustre Colegio de Pataphysica (Uburriana y Valencia), Ecrevisse (Zaragoza), Pepitas de Calabaza (La Rioja) y Oscar Dedos Agujereados (Palencia). El Simposio logró reunir a fracciones importantes que se relacionan a la pataphysica, colectivos que aún sin aclamar la oficialidad de su dedicación ni su exclusividad no dejan de tener relevancia imaginaria.
Vitalidad del Rock[1]:Motorizer, la nueva artillería de Motörhead .
Sir. Kilmister—. Los discos de Motörhead [2] son guerras, batallas: cañonazo del Rickenbaquer[3]. En los grandes grupos del rock[4], y más incluso en un sub-género de tan difícil ejecución —en el tempo de una nota se tocan, por dar un ejemplo, cuatro— como es el heavy metal, es indiferenciable el carácter (en el sentido schopenhaueriano de su belleza metafísica El mundo como representación y voluntad) que le imprime “el cabecilla carismático” al nervio último de la ejecución instrumental total: El baterista es una patada en el jubilado culo de Lemmy y Lemmy los ilumina, conteniéndolos, con voz carrasposa, sentido del humor, cigarrillo y whiskey. Es cierto que sucede con muchos otros, cientos de nombres propios y disímiles formas musicales y no musicales: La Cultura no es otra cosa que una Razón parlante mediada por el gusto y el temperamento (Nietzsche para principiantes) Lo que intento destacar, y muy superficialmente, es que un excelente instrumentista de jazz, música clásica, tango puede carecer, por completo, de carisma —pseudo-concepto weberiano pasible de ser reducido a: Portador de un don específico del cuerpo y del espíritu no accesible a todos[5]– lo cual no sucede en ninguno de los géneros, y sub-géneros, donde lo que importa, y es escena, es la relación simbiótica entre Artista y Público. Como preguntan (a veces muy ofendidos) quienes, respecto de un asunto puntual no desean escuchar ni saber nada, si les lacera el narcisismo: ¿Y qué significa todo esto? Entiéndase mi explique: Con la excusa de Motorizer, polemicemos la cultura[6].
ANDY WARHOL: “Mi filosofía de A a la B y de B a la A”
Andy Warhol dictó a Patt Hackett, su secretaria, dos libros “Mi filosofía de A a la B y de B a la A”[1], y ‘Diarios’ en los que el artista se retrata con una fina ironía y un cinismo mordaz. En estos originalisimos libros que constituyen una crónica de la vanguardia artística de New York y su particular fauna, Warhol – a través de un genial repertorio de ironías y agudas observaciones- nos ofrece lo que es fundamentalmente una crónica del americam way of life, de su glamour y decadencia.
PUNK Y SITUACIONISMO: Sex Pistols, Debord y McLaren
Universidad de Valparaíso
A mediados de los años sesenta, se estaba gestando la aparición de una publicación que contaría con el elogio de la Internacional Situacionista a través de un comentario publicado en su revista de París. La revista se llamaba Heatwave (en letras que simulaban estar ardiendo) y al frente estaba un individuo fundamental en esta historia: Charles Radcliffe, el primero en realizar una crítica radical al rock and roll como fenómeno revolucionario.
De la filosofía a la literatura: Los mundos del texto y el valor cognoscitivo de la ficción
1.- De la Teoría Literaria al dominio semántico del Texto.
A modo de esbozo de una teoría literaria –de la creación de entidades ficcionales, mundos y tramas dentro del texto literario– podemos caracterizar la naturaleza del relato de ficción como un mundo posible ceñido a las normas constitutivas de la lógica modal. Este modelo ofrecerá las respuestas a problemas como la relación entre el mundo real y el dominio semántico del texto de ficción, o la posibilidad de hacer declaraciones sobre la función de verdad en los universos de la ficción. Se indagará entonces sobre ese particular estado de cosas que puede denominarse ‘las cosas como podrían ser’, algo que algunos filósofos (lógicos) han querido llamar ‘mundos posibles’. Una posición es afirmar que nuestro mundo real es sólo un mundo entre otros y que nosotros lo llamamos real sólo porque es el mundo que nosotros habitamos. El mundo real difiere de los otros mundos posibles en que todos los miembros de su mundo-historia (el juego de todas las proposiciones que son verdad en él) son verdaderos; en contraste, las historias de todos los otros mundos posibles tienen unas proposiciones falsas entre sus miembros.
¿Régimen de rostridad o rostrología? Hacía una socio-lógica del rostro
1.1.- Puntos de partida.-
Durante varios siglos el cuerpo humano como objeto de estudio o representación ha mantenido la atención de científicos, filósofos y artista. Desde los primeros trabajos anatómicos (con Vesalio y Da Vinci) hasta la perfomance en el arte moderno (Orlan, Stelarc, la Conge, etc), el ojo ha fijado en lo corpóreo unos límites de concreción para el pensamiento. Conviene aclarar que el concepto «cuerpo» no es privativo de la constitución física de hombres y mujeres. Deleuze en Lógica del Sentido (1969) lo utiliza en su justa polisemia al referirse también a todos los estados de la materia, hablando p. eje. de cuerpos gaseosos. Thomas Hobbes hiciera lo mismo (muchos) años antes con su Tratado del cuerpo (1655); Descartes desde un punto de vista mecanicista hablaría en Las pasiones del alma (1649) de la relación muscular con la percepción. Sin embargo en la búsqueda de una significación amplia y a la vez restringida de lo corporal la filosofía contemporánea (Deleuze y Guattari, 1997; Sloterdijk, 2003) ha particularizado la reflexión analizando uno de los elementos más significativos como lo es el rostro, que es “la parte más individualizada, más singular [del cuerpo]” diría Le Bretón (2002, p.43, los corchetes son míos). Así, el análisis social del rostro humano finalmente quedará relativamente circunscrito a la sociología del cuerpo.





